sábado, 21 de mayo de 2011

insaciable

Chicas jóvenes de sonrisas fáciles y coches rápidos.
Minifaldas cortas. Escotes ceñidos. Vestidos ajustados. Bolsos pequeños. Tacones altos.
Medias con costura y poca ropa interior.
Tarjeta de crédito, champagne y música.

domingo, 24 de abril de 2011

Azul Añil

El olor a arena mojada le hacía estremecerse. Hacía tiempo que no sentia la frescura del agua, la sal pegada a su piel, tumabada en la arena, sintiendo el calor en su cuerpo expuesto al sol.
De niña iba todos los días del año. Se recordaba con sus gafas blancas de sol, su pamela rosa, y su cubo azul a juego con las palas. Construía palacios. Soñaba que era una princesa a la que tenian que rescatar.
Había dejado de ser aquella niña pequeña. Había dejado de ir a la playa a construir palacios y esperar que su principe la rescatara.
Se tumbaba en la arena y cerraba los ojos. Todos los recuerdos de niña le invadian la mente. Sabía que había cambiado, pero en el fondo queria seguir siendo aquella princesita.
Porque no queremos dejar de soñar con princesas rescatadas.


sábado, 12 de marzo de 2011

She Was Infinite

Camina bella, como la noche de climas despejados y cielos estrellados. Y todo lo mejor de la oscuridad y de la luz se reúne en su aspecto y en sus ojos, enriquecida así por esa tierna luz que el cielo niega al vulgar día.
Una sombra de más. Un rayo de menos. Habría mermado la gracia sin nombre que se agita en cada trenza de negro brillo, o ilumina suavemente su rostro; donde pensamientos serenamente dulces expresan cuán pura, cuán adorable es su morada.
Y en esa mejilla, y sobre esa frente, son tan suaves, tan tranquilas, y a la vez elocuentes, las sonrisas que vencen, los tintes que brillan, y hablan de días vividos en bondad.

domingo, 13 de febrero de 2011

Once Upon A Time

Quiero tener tiempo para observar las estrellas. Oler cada aroma.
Ver el cielo diez minutos antes de romper a llover. Escuchar como una carcajada hace que se te quiebre la voz. Dibujar mariposas en los cristales empañados. Sentir el roce del frío en la cara.





Perderme por las calles. Saltar los escalones de todas las escaleras. Andar por la calle mirando el suelo y lo que hay en él. Estar en un bar, y que pongan música de los 60.




Tumbarme en la cama después de salir de la ducha. Despertar antes del amanecer.
Desaparecer del mundo por un instante. Correr sin rumbo fijo. Oir el silencio. Mirar fijamente a los ojos.




Saborear las cosas más dulces. Pestañear mil y una veces, muy rápido. Examinar cada nube.
Descubrir rincones escondidos. Dormir un día entero. Visitar mi subconsciente.




Despedirme del tiempo. Cantar al viento. Aplaudir a la nada. Sonreír por todo.
Bailar en un bosque. Gritar en un coche. Desordenar mi desorden. Volar como un ave libre.




Porque la vida no tiene sentido.

martes, 25 de enero de 2011

Espejismos


Me encanta el vicio, el placer, la tentación
Adoro la carnalidad, lo salvaje, lo exótico
Deseo la pasión, el capricho, la fantasía

Provocar con medias con liguero, un corsé ajustado y unos tacones altos
Sentir el encanto, el frenesí, el orgullo

Ser adorada, orgullosa, erótica
Disfrutar de la rebeldía que da el sentirse poderosa


  El esplendor de una noche oscura, sumisa, donde las confusiones y el encaje predominan en el aroma.
Miradas sombrías, destellos de esplendor y sonrisas fáciles.


Un poco de hedonismo, de azar y por fín, de triunfo.

martes, 18 de enero de 2011

Kaleidoscopic

Pensando que las cosas no son como parecen, que los sueños acaban con la mañana pero, al mismo tiempo, mientras la música resuena dentro de tu cabeza, los sueños no acaban nunca. Sabes que tu historia tiene un final, lo que pasa es que es difícil atisbar cuál es el que nos corresponde.



Es triste que por no reconocer las cosas, el último sonido que oigamos sea el pitido del ascensor que indica que nuestra estancia en el hotel ha terminado. Y que nuestra vida, ésa que empezamos en esa habitación sin nombre, con el amario vacío y con la ventana abierta, ha terminado.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Adiós 2010

2010 ha sido el año de fiestas. Vestiditos cortos, cortos, combinados con tacones casi imposibles de llevar, pero sólo casi. Sombras negras, rayas negras y por supuesto, rimel negro. Y que no falte el acohol, pero siempre del bueno.


Ha sido el año del tabaco. Esas primeras caladas que te hacían sentir tan relajada, tan libre. Eso sí, ese vicio empezó en 2010 y acaba junto al 2010.


Un año de contradicciones. Ir de un lado a otro sin rumbo fijo. De tener las cosas claras y al mismo tiempo no tener idea de nada. De risas por la mañana y lloros por la noche.


Un año de inconsciencia. De confundir las horas, los meses, el sol y la luna. De guiarse por las estrellas, dejarse llevar, creer en que las cosas pueden mejorar.
Y lo más importante, de soñar despierto.


Y al 2011 le pido una cosa: que hayan más fuegos artificiales, más carpe diem y más ganas de todo.


FELIZ NOCHEVIEJA.